turista

Hay una realidad palpable: El mundo que conocíamos hasta ahora, va a cambiar. No sabemos, eso sí, si para bien o para mal. Como lo dice Yubal Noah Harari: “estamos reescribiendo las reglas de juego”. En este tablero complejo, cada acción tiene su reacción, o como lo pregona el taoísmo: “el ying y el yang son fuerzas opuestas e inseparables”

Aunque esta crisis afecta a todos los sectores económicos, cabe destacar que turismo tiene una complejidad mucho mayor, sobre todo en lo que podríamos llamar como la “etapa POST COVID”

Es lo mas común pensar y escuchar que esta pandemia va a dejar una secuela seria en las personas. Se ha acuñado un término en inglés que no tiene traducción al castellano, “permanxiety” que define el estado casi constante de ansiedad que experimentan los viajeros debido a eventos geopolíticos, cambio climático y otros problemas locales. Aunque este término no es nuevo, esta pandemia le suma a esa definición otros factores de pánico: El temor al contacto social, la desconfianza sobre la asepsia de los aviones, los aeropuertos y los hoteles y el pánico a enfermarse en un país extranjero.

Pero de otro lado, como bien lo dice Harari en una entrevista con la BBC: “(…)Creo que cuando termine la crisis, las personas sentirán aún más la necesidad de establecer vínculos sociales. No creo que cambie fundamentalmente la naturaleza humana(…)”. Esa condición de ser “animales sociales” ha sido el motivo para que el turismo tenga cierto nivel de resiliencia. Pero hace mas de un siglo que no sufrimos de una pandemia “seria” y nunca en las condiciones de estas.

En 1918 la mayor rapidez a la cual podían viajar los virus era quizá, la de los trenes, que alcanzaban velocidades de 60 km/h, hoy viajan en aviones a mas de 900 km/h. Esa resilencia se va a poner a prueba luego del COVID, como lo dice Randy Durband, CEO del Global Sustainable Tourism Council, “(…)El turismo es resistente. Todos lo decimos porque es verdad . A veces lo decimos tres semanas después de que un volcán reanuda su sueño normal. Otras veces lo decimos tres años después de un terremoto masivo o un ataque terrorista. Los plazos varían, pero prevalece la resistencia. Pero las pandemias que ocurren una vez cada 102 años son diferentes. Los viajeros viajarán nuevamente porque siempre lo hacen, pero la industria tiene mucho para ajustarse (…)”

La pregunta entonces no es “¿Volverán los turistas?”, sino: “¿Cuándo volverán y que van a exigir?” y hasta hoy, no hay una respuesta clara. 

¿Cuándo volverán los turistas?

Dentro de los pronósticos que se hacen, vale la pena destacar el presentado por la firma Deloitte el 27 de marzo en el informe “COVID-19 Impacto y escenarios de recuperación en consumo y distribución”. Su pronóstico de comportamiento de estos sectores se puede ver en la siguiente gráfica:

Según Informe Deloitte

De acuerdo con esta proyección, los viajes se comenzarán a reactivar lentamente a mediados de Junio de 2020 con Viajes de Primera Necesidad, mas que todo Corporativos. A partir de Agosto se verá un impulso generado por el Turismo Doméstico. En Noviembre comenzarán a registrarse algunos eventos que se venían posponiendo y en Diciembre se empezará a reactivar el Turismo Internacional. La recuperación hasta alcanzar los niveles de 2019 solo la preveen a fines del año 2021.

Este es, sin duda, un enfoque optimista. Hay otros autores que son mas pesimistas (o realistas), como Randy Durband que afirma :

“(…). La fragilidad del turismo está ahora en exhibición. Fragilidad en términos de la velocidad a la que el viajero puede cambiar de opinión, mucho más rápido de lo que las empresas pueden gestionar contratos a plazo y otros gastos fijos.

“Fragilidad en términos de incertidumbre y falsos reinicios. Probablemente estaremos teniendo dos post-Covid-19; El primero, con varios intentos fallidos, luego que la sociedad y algunos líderes no pudieron quedarse en casa por más tiempo y se generaron nuevas oleadas de infección y nuevas parálisis en esos lugares; luego, el verdadero período post-Covid 19, cuando se hayan desarrollado las vacunas y se tenga un tratamiento efectivo(…)”

¿Qué exigirán los turistas?

Ya vimos que el común denominador en los viajeros será la “permanxiety” . La experiencia que va a quedar grabada en las personas los efectos de una pandemia que alcanzó a todo el orbe e impactó en millones de personas, causando incluso de muerte de un número importante de ellas, sin distingos de raza, status o riqueza, va a ser de inseguridad y temor. Además, a causa del largo confinamiento y las medidas de contención basadas en el distanciamiento social y el auto-cuidado con altas medidas de higiene dejará una impronta en el comportamiento de todos: La cautela.

Lo anterior se traduce en que muchas de nuestras costumbres se recuperarán a corto y medio plazo, sin embargo, otras cambiarán para siempre o al menos durante algunos años. Los turistas volverán a viajar tarde que temprano, pero ahora serán bastante mas exigentes y el temor natural que empuja a ese nivel de exigencia se reflejará principalmente en 3 aspectos:

  • La higienización
  • La seguridad alimentaria
  • El distanciamiento social

Basicamente, lo que la gente estará buscando es SEGURIDAD que le genere TRANQUILIDAD. Pero, ¿Qué es realmente la seguridad? La definición de la palabra “seguridad” tiene 2 acepciones:

  1. Ausencia de peligro o riesgo.
  2. Sensación de total confianza que se tiene en algo o alguien.

Por ende, podemos decir que la seguridad es una percepción que hay que propiciarla con hechos palpables que le generen CONFIANZA al turista.

Este es el reto que debemos asumir los hoteleros y en general, toda la industria del turismo si queremos salir adelante en este nuevo orden que nos impondrá esta crisis.

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