“Usted no hace el cronograma, el coronavirus hace el cronograma” –

Anthony Fauci

Nos estamos enfrentando a una especie de “tormenta perfecta” de alcance mundial, en la cual han confluido de forma simultánea varios factores de crisis:

  • Una pandemia que se ha extendido en escasos 4 meses a través de todos los rincones de la tierra y que, como jamás se ha visto, tiene prácticamente paralizado al orbe.
  • Una guerra entre productores de petróleo que tiene los precios del mismo en su nivel mas bajo en los últimos 18 años
  • La degradación de muchos sistemas políticos, sobre todo en países desarrollados, que se mueven entre el totalitarismo, el nacionalismo y el populismo, lo cual ha sido caldo de cultivo para males que se habían venido superando, o al menos disminuyendo como lo son: el racismo, los nacionalismos a ultranza y la polarización irracional de odio por odio.
  • La globalización, la cual ha llevado a que la producción se concentre en determinados sitios y se distribuya por todo el planeta. Esta concentración conlleva un serio riesgo: La afectación de una región en particular puede generar un desabastecimiento de su producto a nivel mundial. Un ejemplo concreto es China. El primer caso de coronavirus se presentó en diciembre de 2019 en la región de Wuhan y pronto se regó a regiones vecinas. Estas regiones fueron las que mas duramente sufrieron el impacto de la epidemia, pero a su vez, también es donde se genera el 40% de la producción industrial y tecnológica de China. Siendo China el mayor productor del mundo, es fácil entender como el paro de su principal región dejó al resto del mundo sin insumos para la producción de tecnología.

El mundo ha enfrentado en épocas pasadas pandemias mas serias que esta y de cierta medida, se puede decir que ha salido bien librado, es más, muchas de ellas fueron el factor generador de cambios positivos en las sociedades. Basta mencionar la peste bubónica, la mas conocida como la “peste negra” que arrasó a un tercio de la población mundial entre los siglos XIII y XIV. Esta peste, con todas sus muertes y tragedias, fue la estocada final al medioevo y al surgimiento del renacimiento. No pretendemos acá hacer un tratado sobre este tema en particular, basta decir que quizá uno de los mayores avances filosóficos fue pasar de una sociedad absolutamente teocéntrica a otra en la cual el hombre, la naturaleza y la ciencia fueron cada vez mas importantes y a partir de ese entonces, el mundo inició una carrera de búsqueda de conocimiento y de mejora en las condiciones de vida de las personas, que a pesar de todas las vicisitudes que se pudieron presentar, fue la semilla de lo que hoy somos como civilización.

Sin embargo, considerando los factores arriba mencionados, esta “tormenta perfecta” no la habíamos vivido jamás. Hoy sólo tenemos una certeza: todo es incertidumbre y es imposible prever a corto, mediano o largo plazo cual va a ser el desenlace de esta situación para nuestra civilización.

Es nuestra responsabilidad tratar de anticipar de alguna forma que puede suceder y ante la imposibilidad de tener certezas, en un momento en el cual solamente podemos prever amenazas fuera de nuestro control y aún mas allá, muchas ellas fuera del control de los gobiernos, lo único que podemos hacer es plantear diversos escenarios y atenernos a la estadística, eso sí, con datos poco precisos, ya que los antecedentes con que podemos compararnos son muy diferentes a la situación actual.

¿PODRÍA HABER REBOTES?

Por lo reciente de este virus, no tenemos certeza sobre como vaya a evolucionar, pero si nos basamos en la historia, TODAS las epidemias y pandemias han tenido rebrotes y oleadas (ya hablamos de la influenza española), por lo que lo más factible es que después de este embate, se presente otra oleada, bien sea por las mutaciones del virus o porque se baje la guardia con las medidas de prevención.

¿Y SI SE ENCUENTRA UNA CURA?

Esta es la apuesta a la que mayor le juegan los líderes del mundo. Hoy en día hay argumentos esperanzadores para pensar que esto se pueda lograr, entre ellos, vale la pena destacar los siguientes:

  • Todos los científicos del mundo están trabajando en el tema y compartiendo información.
  • Ya se ha aislado el virus y se le conoce bien.
  • Ya se están desarrollando tratamientos y vacunas experimentales, con buenos resultados en laboratorio.

Sin embargo, hay un consenso en que cualquier cura no vendrá antes del primer trimestre del 2021, por ende, esta podrá ser una excelente perspectiva para próximos años, al menos hasta que venga otra epidemia similar.

CONCLUSIONES

Después de analizar diversos escenarios, podemos concluir, analizando las probabilidades y las opiniones de los expertos que el escenario mas probable es una crisis muy fuerte, en la que estaremos inmersos por lo menos hasta fin del año 2020. Si bien la economía se empezará a mover en el 2do. semestre de este año, es muy probable que también se presente otro rebrote y que haya que hacer otro periodo de aislamiento.

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